De todas ellas, 1274 llegaron a tener mercado alguna vez. 6 de cada mil. El resto nacieron y no las compró nadie.
Aquí había una comparación que decía que los aprobados van cincuenta veces mejor. La desmontamos: el grupo con el que comparábamos eran, en su mayoría, tokens que nadie llegó a comprar, así que salían mal por construcción y no por ser peores. Lo honesto, hoy, es decir que no lo sabemos.
La cuenta entera, con su desmentido →Un veredicto tarda quince minutos desde que vemos nacer el token (medido el 24-sep-2026 sobre 9.551 casos). Para lo que vive tres minutos llegamos tarde, y te lo decimos a la cara. Para lo que lleva un rato vivo, llegamos con la auditoría hecha y servida.
Un veredicto caduca. Cuando lleva más de tres horas sin reobservar, la tarjeta lo canta: «Reobservación pendiente». Seguimos 200 tokens cada media hora durante 48 horas y 12 de 168 dejaron de estar aprobados porque el reparto se movió de verdad. El más rápido tardó tres horas y media: por eso el aviso salta a las tres.
Cada escalón es parte del anterior. Se lee de arriba abajo y la última línea es la que importa si vas a comprar.
Con liquidez para entrar y salir sin mover tú el precio.
Esta es la cifra con la que quedarse si vas a comprar. Incluye los aprobados de cualquier edad que se negocian y tienen salida, no solo los de ayer.
Ver el radar →Nacimientos mirados254.648
Sin irregularidad625
Pasan el filtro0.25 %
en vivo · hace 0 s
Alguien hizo algo. Cada una es una acusación.
Nos faltó dato para juzgar. Nadie está acusado de nada.
Estas cuatro no se pueden sacar mirando un token de uno en uno, que es lo que hace todo el mundo. Salen de haber visto nacer todo, con su hora.